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Ser
lector antes de comenzar Primaria
Docentes
de Educación Infantil de más de treinta centros están enseñando
a leer gracias a los métodos Doman
¿Por
qué esperar a los cinco años para enseñar a leer a un niño?. Ésa
es la pregunta que se hacen muchos profesores del mundo, que utilizan
métodos basados en la filosofía de Glenn Doman que descubre a
los más pequeños el significado de las palabras y letras. También
los asesores del Centro de Profesores y Recursos de Mérida han
decidido salvar barreras creando una aplicación interactiva cuya
utilización facilitará el aprendizaje de lectura desde el primer
año de escolaridad. Ya se ha incorporado a ‘LinEx Colegios’, por
lo que en breve estará instalada en todos los centros de Educación
Infantil y Primaria de Extremadura.
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| El
CPR de Mérida ha organizado un seminario para ayudar a las
profesoras a usar esta aplicación interactiva. |
CPR
Mérida
Profesores de Educación Infantil de más de treinta colegios de
la zona de Mérida, así como otros docentes de la región, están
enseñando a leer gracias a un nuevo método de lectura fundamentado
en la filosofía de Glenn Doman que han conocido a través del Centro
de Profesores y Recursos de Mérida.
Docentes de este CPR han creado una aplicación interactiva
que actualmente se puede consultar en la versión de ‘LinEx Colegios’,
y que en breve estará instalada en todos los centros de Infantil
y Primaria de la comunidad autónoma, con la que se pretende facilitar
el aprendizaje de la lectura desde el primer año de escolaridad.
El método Doman se caracteriza por que es visual (no silábico
ni fonético), y por que el tiempo que se le ha de dedicar al niño
diariamente es de sólo seis minutos, divididos en tres periodos.
Según se asegura desde el departamento asesor de Educación
Infantil del CPR de la capital autonómica, si se aplicara el método
desde los tres años, los pequeños llegarían a la Educación Primaria
sabiendo leer perfectamente.
CONOCER SU FILOSOFÍA La aplicación informática
realizada en el Centro de Profesores y Recursos de Mérida facilita
extraordinariamente el trabajo a la maestra o maestro, aunque
para aplicarlo adecuadamente sus creadores advierten que es imprescindible
conocer su filosofía, fundamentación y cómo aplicarlo antes de
hacerlo.
Los métodos de lectura basados en la filosofía de Glenn
Doman llevan tres décadas aplicándose en numerosos países y en
diferentes idiomas y han dado buenos resultados, incluso en el
caso de niños con deficiencias graves. En España, su difusión
en los centros educativos se ha producido a raíz de la publicación
del libro ‘Leer bien al alcance de todos. El método Doman adaptado
a la escuela’ de Víctor Estalayo y Rosario Vega.
Según señalan estos autores, leer es una de las funciones más
elevadas del cerebro humano y una de las funciones más importantes
de la vida, dado que prácticamente todo aprendizaje se basa en
la habilidad para leer. Leer bien ha sido y será siempre garantía
de éxito en los estudios y en la vida de cualquier persona y hacerlo
en los primeros años de escolarización es de vital importancia.
Ante el escepticismo de muchos, los especialistas reseñan
que está demostrado que los niños pequeños quieren aprender a
leer. Prueba de ello, es que reconocen diferentes leyendas de
distintas marcas a la edad de uno o dos años.
Asimismo, pueden aprender a hacerlo, ya que tienen la capacidad
de leer palabras y párrafos exactamente igual que aprenden a entender
las palabras habladas, las frases y los párrafos. A este respecto,
aseguran que es «infinitamente» más sencillo enseñar a leer a
un niño cuando éste tiene tres años (o incluso menos) que en cualquier
etapa posterior.
«Que los niños menores de cinco años están aprendiendo
a leer es algo que no se debería discutir. Es un hecho. La única
pregunta radica en ver qué es lo que vamos a hacer al respecto
para que todos los niños puedan leer a esa edad», apuntan los
asesores de Infantil del CPR emeritense, quienes están convencidos
de que esta aplicación interactiva basada en el método de lectura
de Glenn Doman facilitará que esto ocurra.
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Seis
razones por las que el niño debe aprender a leer
siendo pequeño
Glenn
Doman esgrime varias razones para justificar que los niños
deberían aprender a leer cuando son pequeños. En primer
lugar, aluden a la hiperactividad del niño de dos y tres
años, «que es, en realidad, el resultado de una inagotable
sed de aprendizaje». Si se le brinda la oportunidad de «saciar
esa sed» será menos hiperactivo, aseveran.
Indican también que la habilidad que presenta el
niño para absorber información a los dos y tres años nunca
será igual, por lo que será «infinitamente más sencillo»
enseñar a leer a un niño a esta edad de lo que será a cualquier
otra.
En tercer lugar, destacan que los niños que han aprendido
a leer a una edad temprana asimilan una mayor cantidad de
información que aquellos cuyos intentos por aprender fueron
frustrados y tienden a comprender mejor que los que no lo
hicieron. Asimismo, leen con mayor rapidez.
Respecto a la actitud del docente ha de ser de respeto
y admiración por la enorme capacidad que poseen los niños.
«Las características del método materno en las que se ha
apoyado el éxito de los métodos Doman son el amor incondicional
al niño, la fe en su enorme capacidad potencial, la dulzura,
la paciencia, la generosa siembra de estímulos, la ilimitada
oportunidad de progresar, la alegría y el entusiasmo en
la relación con los hijos y el aprovechamiento del tiempo
más propicio», se insiste, ya que «la magia está en el niño,
no en la técnica», como dice Glenn Doman.
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ALGUNAS EXPERIENCIAS Los profesores que ya
están haciendo uso de esta nueva herramienta expresan su satisfacción
por los resultados que están obteniendo.
Marisol, del CP ‘Pío XII’ de Don Álvaro, se muestra «encantada»
con la evolución que están presentando sus alumnos. «Llevo utilizando
el método de lectura Glenn Doman desde hace 10 semanas y voy viendo
el adelanto de los niños por momentos».
Sigue utilizando el método de escritura que ella misma
ha elaborado pero complementándolo con la aplicación Doman, lo
que posibilita que el aprendizaje sea mucho más rápido, «por lo
que se lo recomiendo a todo el mundo». Una impresión que
suscriben las maestras de Educación Infantil del colegio de Mirandilla,
quienes aplican este método desde hace tres meses. «Ilusión no
nos falta y este entusiasmo se lo transmitimos a los niños y niñas,
a los que les gusta ver las ‘palabras mágicas’ que diariamente
aparecen en la pantalla».
El respeto por estos pequeños se ha incrementado desde
que aplican esta técnica, aseguran, como consecuencia de su rápido
aprendizaje en otras áreas de conocimiento que nunca se habían
planteado enseñar en edades tan tempranas.
MAYOR MOTIVACIÓN Paqui Milena, del CP
‘San José Obrero’ de Lácara, reseña especialmente la mayor motivación
que ha advertido en sus alumnos, de 3, 4 y 5 años. «Esperan ansiosos
el pase de las letras», explica.
Un aumento del interés que también ha llamado especialmente
la atención a Julia Díaz y María José Ledo, del CRA ‘La Encina’
de Valdetorres, quienes llevan muy poco tiempo recurriendo a este
método. «Está resultando atractivo para ellos, y como la actividad
es nueva, les resulta llamativa y motivadora; esperamos poder
seguir con este ritmo». Frente a lo que puedan opinar otros,
María Jesús Guerrero, del CP ‘Dion Casio’ de Mérida, asegura que
no le supone ningún esfuerzo dedicar a esta aplicación seis minutos
al día, repartidos en tres periodos de dos minutos. «Los niños
lo tienen asumido como una rutina más», sostiene, deseando obtener
el próximo año los frutos de esta innovadora experiencia.
Julia Soria, de la Escuela Infantil ‘Santa Olalla’ de Mérida,
es una de las profesoras que más tiempo lleva poniendo en práctica
este método, desde mitad del pasado curso. Primero lo hizo con
tarjetas y actualmente utiliza el ordenador.
«Empecé pasándoles sus nombres para que fuese más motivador
y ya vamos por la semana 21. Los lunes son especiales porque conocemos
las palabras nuevas».
Esta docente advierte de que los resultados se comprueban
a largo plazo. «Sin embargo, desde el primer momento se obtienen
satisfacciones, ya que en los niños aparece un mayor interés por
conocer las letras, leer cuentos, comparar palabras, etc.», puntualiza,
al tiempo que señala el enriquecimiento del vocabulario de los
niños y su mejora en la percepción visual. «Espero que en un futuro
tengan pocos problemas con la lectura y ortografía».
La experiencia de esta profesora es muy similar a la de
Ana María de los Ríos e Inmaculada Rodríguez, del colegio ‘Nuestra
Señora del Carmen’, quienes también expresan su satisfacción por
haber conocido esta aplicación del CPR de Mérida.
UNA REVOLUCIÓN Ver leer a niños de cuatro
y cinco años es una auténtica delicia para el docente y una revolución
para el sistema educativo. Así de convencidas se muestran Lourdes
Rodríguez y Olalla Díaz, de la Escuela Infantil ‘Virgen de Guadalupe’
de Badajoz, quienes llevan siete años trabajando con programas
para estimular el desarrollo de la inteligencia basados en los
métodos de estimulación de Glenn Doman.
A su juicio, si se lograran mejores lectores, se reduciría
el fracaso escolar, «y los docentes de Educación Infantil tenemos
la oportunidad de lograrlo».
Subrayan la importancia de la etapa comprendida entre los
0 y 6 años respecto a la formación del individuo, ya que en ella
se consolidan las bases de las particularidades físicas y psicológicas
que más tarde se perfeccionarán. «La necesidad de aprovechar esta
etapa decisiva y de proporcionarles una estimulación apropiada
en el momento oportuno es lo que nos llevó a utilizar estos métodos»,
argumentan.
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«Conocí
los métodos Doman a raíz de la lesión nurológica de mi hija»
Uno
de los testimonios más enriquecedores es el de Marilé Villafruela,
quien conoció los métodos Doman a raíz de la lesión neurológica
de su hija. A ellos, asegura, les debe la alegría por su
curación y el «maravilloso descubrimiento» del gran potencial
que encierra un niño desde su nacimiento hasta los siete
años, «su infinita sed de desarrollarlo y la forma en que
yo podía ayudarle a hacerlo».
No sólo ha puesto en práctica este método con su
hija, también lo ha hecho con su otro hijo y antes de que
éste cumpliera un año.
«Todo niño desea leer y acceder así al gran mundo
de los libros, periódicos y revistas del que los adultos
obtenemos información, conocimiento y entretenimiento. Pero,
además, es que tiene capacidad para ello, pues es más fácil
crear la red neurológica para la lectura cuanto menor es
el niño. La clave está en usar un método basado en el proceso
de desarrollo de su cerebro», expone.
Reconoce que sintió fascinación al contemplar la
alegría de un niño pequeño cuando se abre para él «el secreto
de los adultos», es decir, esos manchones que miran los
mayores en los periódicos, etiquetas, letreros de las calles...
. «Ahora significan algo y ese mundo comienza a ser accesible
también para ellos», prosigue. Invirtió muchas horas en
elaborar diverso material a mano «pero mereció la pena»,
apostilla.
«Era gratificante ver cómo su entusiasmo por leer
cualquier cosa crecía día a día. Gracias al método Doman
pude disfrutar de la especial relación que se estableció
entre nosotros cuando cada noche leíamos juntos un cuento».
Al principio, recuerda, los niños leían sólo las
palabras que conocían, hasta que llegó el día en que pudieron
leerlo todo.
«Ahora creo que el interés que tienen por cualquier
área del saber se debe a que desde muy niños comprendieron
la forma en que los adultos nos transmitimos esos conocimientos,
con imágenes (método de los bits) y palabras (método Doman),
les fue regalada», concluye.
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