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la ayuda del taller de teatro que se imparte en el centro,
se lleva a cabo una representación a través de la cual los
alumnos de Primaria ven la diferencia y se dan cuenta de
los valores que se les quieren transmitir para que, en un
futuro, sean conscientes de ellos... |
‘Aquí,
sí hay quien viva’
A
través de este programa, el CP ‘Dión Casio’, de Mérida, ha desarrollado
un proyecto para mejorar la convivencia en toda la comunidad educativa,
a la misma vez que trabaja las habilidades sociales y la interculturalidad.
Es el único centro en Extremadura que lleva a cabo una acción
de estas características en la que se implica también el personal
laboral del colegio
Mayte Vega
El Colegio Público ‘Dión Casio’, de Mérida, desarrolla, desde
hace un año, el proyecto que lleva por nombre ‘Aquí, sí hay quien
viva’, subvencionado por la Consejería de Educación, con el objetivo
de mejorar la convivencia implicando a toda la comunidad educativa,
es decir, compañeros entre sí y con el profesorado; alumnos, profesores,
personal laboral, padres y monitores y personas que conviven en
el núcleo familiar.
Este programa nace a raíz de que el centro quisiera aumentar
la participación de las familias en el centro educativo. Es el
único en Extremadura que lleva a cabo un trabajo de estas características.
Asimismo, destaca por incluir a todo el personal del centro,
desde docentes, hasta el personal de limpieza y conserje; además
de a los alumnos y a padres y madres.
NORMAS
DE CONVIVENCIA
El curso pasado el proyecto giró en torno al tema de la autoestima
y este año se ha ampliado a los temas relacionados con las normas
de convivencia, habilidades sociales e interculturalidad.
En este sentido, y según explica Mar Medrano Millán, psicóloga
del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica (EOEP),
con los alumnos y en tutorías se trabajan las normas de convivencia
y habilidades sociales y destaca como «novedad introducida, respecto
al curso anterior, la planificación sistemática de las actividades
que supone la realización de las mismas los viernes, a primera
hora, para todos los cursos».
El año anterior, la experiencia fue «positiva, pero vimos
que necesitábamos más sistematicidad, porque el año pasado fue
más esporádico y lo dejamos un poco por la urgencia de otros temas.
Además, se constituyó la AMPA, que formalmente no estaba formada».
HAGO
FAVORES
‘La Gaceta Extremeña de la Educación’ tuvo la oportunidad de asistir
a una de estas sesiones, en las que se trabajó la habilidad ‘Pido
y hago favores’. El objetivo de esta actividad ha sido desarrollar
conductas asertivas y utilizar estrategias adecuadas para realizar
peticiones. Para ello, varios alumnos de cursos superiores, que
están aprendiendo teatro, representaron el papel de alguien que
actúa, primero, como el tímido; segundo, como el agresivo y tercero,
como el asertivo, que expresa sus deseos y realiza peticiones,
ante el resto de la clase.
Juanjo Casas, uno de los alumnos que ha representado el
papel para llevar a cabo esta tutoría, asegura que gracias a estas
actividades «las relaciones han mejorado, porque yo he aprendido
a comportarme mejor, a saber estar mejor; ya no discuto con mis
padres casi ningún día». Asimismo, señala que ya no tiene vergüenza
en ninguna clase y añade que «además de pasártelo bien, aprendes
comportamiento». A otros amigos que estudian en otros centros
les aconseja que hagan este trabajo «para ver si aprenden también
conocimientos nuevos y se portan mejor».
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«Nos ha pedido lo que necesitaba
con respeto»
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La escena
de la actividad ‘Pido y hago favores’ está estudiada al máximo
para que cause su efecto en los alumnos.
El tutor-a comienza la clase y, a los diez minutos,
el niño tímido llama muy despacio a la puerta y, cuando ésta
se abre, no entra, baja la mirada y dice: «no nada…perdón»,
y se va. Entonces es cuando el tutor-a hace referencia a su
comportamiento y pone en la pizarra: ‘no sabemos qué quería,
¿le pasará algo?, ¿necesitará algo? No sabemos si le podemos
ayudar. No se ha atrevido a pedirnos nada, ¡qué tímido!.
Después de pasados varios minutos, entra sin avisar
el mismo alumno. No llama a la puerta, entra sin saludar y
dice «a ver si me dáis esa asquerosa silla que tenéis aquí,
que si no me encargaré yo y mi panda en el recreo de que aprendáis
lo que es bueno». Se lleva la silla y, de paso, la papelera
y sale silbando. El docente hace referencia a su comportamiento
y escribe en el encerado: ‘nos ha quitado nuestras cosas,
nos ha amenazado, no nos ha respetado. No sabe pedir las cosas,
¡qué agresivo!’ Finalmente, al poco tiempo, el mismo niño
vuelve a llamar a la puerta del aula, pide permiso, se dirige
al tutor-a y a los alumnos y dice «por favor, vengo a pediros
que nos dejéis el borrador, porque estamos haciendo un trabajo
en nuestra clase y necesitamos dos borradores para hacer dos
grupos. En el recreo venimos a devolverlo, ¿podéis dejárnoslo?
Gracias». El tutor-a explica, de nuevo, su comportamiento
y escribe en la pizarra: ‘nos ha pedido lo que necesitaba,
nos ha explicado para qué lo quería, ha pedido con respeto
y educación.Sabe pedir las cosas, ¡qué educado!
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HABILIDADES SOCIALES
Otro de los talleres que se llevan a cabo dentro del proyecto
‘Aquí, si hay quien viva’ es el de ‘Habilidades sociales’, en
el que participan padres, madres o familiares responsables de
la educación y profesores del centro. En él se enseñan todo tipo
de comportamientos, derechos asertivos, a realizar y recibir críticas,
a prender a decir no, a comunicarse y a resolver conflictos, con
el fin de conocer las habilidades sociales básicas, desarrollar
con los hijos estas estrategias y aprender a confiar en ellos.
María Elena Jiménez, miembro de la Asociación de Madres
y Padres de Alumnos(AMPA) del Colegio Público ‘Dión Casio’ y participante
en este taller, afirma que la experiencia «es muy interesante;
no obstante, nos gustaría que participara más gente, aunque ahora
nos dicen que somos el centro que más padres tienen en la AMPA.
El taller es muy divertido, aprendemos a relacionarnos con nuestros
hijos y, aunque nos educaron bien nuestros padres, hay fallos,
y nosotros aprendemos a enseñar a nuestros hijos, porque la relación
ha cambiado mucho».
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| Eulalia
Mateos y Mª Elena Jiménez, miembros de la AMPA del ‘Dión Casio’.
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Rosa
de Lima Cruzado, directora del centro y Mar Medrano,psicóloga
del Equipo de Orientación. |
EXPERIENCIA
POSITIVA
Por su parte, Eulalia Mateos, también miembro de la Asociación
de Madres y Padres de Alumnos y alumna del taller de ‘Habilidades
Sociales’ dice que la experiencia «es positiva, porque me ha servido
para abrirme y para expresarme mejor con los demás, porque yo
soy muy tímida».
En cuanto a las diferencias existentes antes y después
de haber realizado el taller, en lo que a las relaciones entre
padres e hijos se refiere, Eulalia Mateos señala que «hay mucha
diferencia, porque ahora, antes de reaccionar te acuerdas del
curso, aprendes otras estrategias y las aplicas».
Esta madre explica que «cuando voy a discutir con las niñas
me acuerdo y lo hago de otra manera».
Para que se den estas circunstancias, los padres y madres
asistentes al taller, realizan tareas y ponen en práctica en sus
respectivas casas, con los hijos, amigos, cónyuges, etc, lo que
han aprendido.
Otras tutorías que se han celebrado en el centro han hecho
referencia a ‘recibir y hacer cumplidos’, ‘recibir y hacer críticas’,
‘digo no’, ‘respeto a los otros’ y ‘trabajo en equipo’.
INTERCULTURALIDAD
El tercer trimestre del curso se ha dedicado a la ‘Interculturalidad’.
Se han llevado a cabo sesiones con los padres y se les han dado
a conocer las diferentes culturas que conviven en el centro, como
es la brasileña, la china, la marroquí, la rumana y la española.
Y, en la Semana Cultural del centro, celebrada en mayo,
han efectuado una muestra de su cultura gastronómica.
Y, para el curso que viene, el centro seguirá con el proyecto
de ‘Aquí, sí hay quien viva’, porque, como dice la directora del
Colegio Público ‘Dión Casio’, de Mérida, Rosa de Lima Cruzado,
«los objetivos son a largo plazo».
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