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Amalia
Ledesma Díaz
Se plantea
desde la dirección del colegio la idea de mantener correspondencia
por escrito con el asilo o contactar con los mayores de los pisos
tutelados del Valle de Santa Ana. La idea se le comunica al claustro,
al Consejo Escolar y al Equipo de Orientación Educativa
y Psicopedagógica que la apoya y, a través de los
servicios sociales de base, se consigue la dirección del
centro donde residen los mayores y sus nombres y apellidos para
que los alumnos de sexto curso puedan escribirles una primera
carta de presentación e invitarles a que visiten el centro
educativo. Llegada
al centro
Los niños
esperaban ilusionados la visita a su clase de un mayor. Fueron
recibidos con un pequeño desayuno con churros y chocolate,
y después cada uno se dirigió a la clase que le
correspondía. Ya en clase, hablaron a los niños
del tema que habían preparado y uno de ellos, el que visitó
el aula de sexto, les hizo una pequeña demostración
del trabajo que sabía realizar sobre el corcho. Los niños
se embelesaron con sus historias y cuentos y les hacían
preguntas a las que respondían gustosamente. Nieto
adoptivo Conclusión
Ésta
ha sido una experiencia conmovedora, gracias a la cual mayores
y niños salieron de la rutina diaria y se enriquecieron
mutuamente. Además, en su realización se implicaron
diversos sectores relacionados con la comunidad educativa como
servicios sociales de base, ayuntamiento, centro de salud, asociación
de padres y madres, etc. Sólo por ver las caras de felicidad
y agradecimiento valió la pena esta experiencia que volveremos
a repetir y quisiéramos que otros centros educativos la
llevasen a cabo en su zona porque no supone ningún esfuerzo
y es muy enriquecedora tanto para los alumnos y alumnas como para
las mayores. Después de la celebración de esta experiencia
educativa los mayores y nuestros alumnos siguen comunicándose
por carta y teléfono, invitándose a visitar sus
casas, se felicitan los cumpleaños, en fin, sigue encendida
la llama de la amistad.
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