Calendario Escolar 2018/2019

El siglo se inicia con la incorporación de Olivenza a España, si bien el territorio de la nueva Extremadura va a cambiar de manera sustancial tras su división en provincias en 1833.

En lo militar, Extremadura se convierte en escenario de la Guerra de la Independencia. La guerra en este siglo conflictivo no nos abandonará, y surgirá de forma intermitente, tal es el caso de las Guerras Carlistas. Además, el proceso de desmembración del imperio colonial español y las campañas militares en el norte de Marruecos llevaron a cientos de extremeños a los frentes.

Tras la quiebra de la monarquía absoluta, los gobiernos liberales intentan modificar los modelos tradicionales de tenencia de la tierra, verdadera causa de las tensiones sociales que se van a vivir durante este siglo en la región. Una sucesión de procesos desamortizadores procuraron sacar a la venta miles de hectáreas e inmuebles de la Iglesia y la nobleza si bien a la postre se logró un resultado no deseado: consolidar la gran propiedad en Extremadura.

Una tímida mejora de las comunicaciones y la novedosa irrupción del ferrocarril, junto a un aumento sustancial de la población, no fueron motivos suficientes para embarcar a la región en un proceso de industrialización.

Por último, y aunque ya la Constitución de 1812 proclamara la universalidad de la educación, buena parte de la población permaneció sumida en el analfabetismo. Durante el XIX eran pocas las escuelas existentes y escaso el alumnado, ya que las familias estaban dedicadas en pleno a labores agropecuarias para lograr subsistir.

La cultura se centraba en las capitales, así la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Badajoz abría la primera biblioteca pública de la ciudad y organizaba, en 1892, la Exposición Regional Extremeña.