Calendario Escolar 2018/2019

Alta Edad Media

(Arte Visigodo)

La arquitectura se centra en la construcción de basílicas (iglesias), mausoleos (enterramientos) y baptisterios (edificios bautismales). La escultura pierde el carácter naturalista y se limita a tallar complementos arquitectónicos o piezas del mobiliario litúrgico. Su arte más genuino es la orfebrería, la joyería y los trabajos en bronce. La conversión de Recaredo al catolicismo (589) nos sirve para establecer el límite entre los periodos del arte visigodo: arriano (475-589) y católico (589-711).

En el periodo arriano, se ponen de manifiesto la influencia norteafricana (en las basílicas con ábsides contrapuestos como Casa Herrera en Mérida y La Cocosa en Badajoz) y bizantina (en la decoración de elementos escultóricos y en las construcciones con planta en forma de cruz griega como en el templo de Valdecebadar de Olivenza y en el martyrium de La Cocosa en Badajoz). Durante este periodo, se evidencia la importancia de Mérida: Colección de Arte Hispano-Visigodo, basílica de Santa Eulalia y Xenodoquio u Hospital de Massona.

En el periodo católico se pueden distinguir dos fases: la de establecimiento de modelos (1ª mitad del s. VII) con ejemplos relevantes como la iglesia de San Pedro de Mérida (con ábside de forma cuadrada) y la pequeña basílica de Ibahernando (con nave rectangular, capilla de planta cuadrada y pórtico a los pies) y la fase de esplendor (2ª mitad del s. VII); un magnífico exponente es la ermita de Santa Lucía de Alcuéscar con cabecera tripartita; algunos investigadores la consideran como una de la primeras construcciones mozárabes (s. VIII). En el s. VII el principal centro artístico es Toledo y le siguen en importancia Mérida, Tarragona, Sevilla y Córdoba. Este siglo también conoce el máximo auge en orfebrería y joyería, y existieron importantes talleres de trabajo del bronce: hebillas de cinturón, jarritas, incensarios, patenas, cruces, lámparas...