Calendario Escolar 2017/2018

Alta Edad Media

(Califato)

Ibd al-Rahman III (912-961) se proclama califa (929), hecho que viene acompañado por el restablecimiento de la unidad de al-Andalus. Así, para restablecer su autoridad en Badajoz, la cerca con un poderoso ejército hasta que sus exhautos defensores han de rendirse (930). La primera etapa de este periodo se caracteriza por el dominio efectivo de los califas Omeyas: Abd al-Rahman III y su sucesor Al-Hakam II (961-976). El califato de Córdoba se convierte en uno de los centro políticos, económicos y culturales más importantes de Occidente.

En la segunda etapa o periodo Amarí, accede al califato Hisam II (976-1009), hijo de Al-Hakam II; en ella el poder es asumido por el hachib (primer ministro) Muhamad ibn Abí Amir al-Mansur, conocido como Almanzor (981-1002) y después por los hijos de éste. Continuamente se recurre a la yihad (guerra santa) contra los reinos cristianos obteniendo importantes aunques efímeras victorias. Sapur, nombrado por Almanzor (978), obtiene el mando de la marca del Guadiana (frontera con los cristianos) y de las comarcas occidentales, de gran apoyo en más de cincuenta campañas contra los reinos cristianos que se habían ido organizando al norte de la península. Esto permitió recuperar las fronteras alcanzadas durante el emirato, someter a los cristianos a su influencia tributaria y detener la repoblación aragonesa y catalana.

La tercera etapa supone la desintegración del califato En Badajoz, Sapur, ayudado por Ibn al-Aftas, se establece como wali independiente (1002-1022). Este periodo se prolonga hasta la huida del último de los trece califas que se suceden en veintidos años (1031).