Calendario Escolar 2017/2018

Siglo XVIII

(Ilustración)

Los aires renovadores de la Europa Ilustrada llegaron a Extremadura, como a toda España, en forma de un deseo, tan intelectual como político, de reformar la sociedad estamental y clerical desde el progreso, sin renunciar al propio catolicismo. La educación popular, el apoyo a las ciencias aplicadas en la búsqueda de la mejora agrícola e industrial, el liberalismo económico, son los puntales de la regeneración de una monarquía absolutista que quiere servir al pueblo sin contar, en cambio, para nada con él.

Academias civiles y militares, reales escuelas y gabinetes, universidades, sociedades económicas de amigos del país y consulados de comercio crean el ambiente propicio para abordar estas reformas.

Extremadura tuvo representantes de suma importancia dentro de este movimiento iluminista. Casi todos ellos se formaron en la Universidad de Salamanca: es el caso del poeta Juan Meléndez Valdés, el dramaturgo Vicente García de la Huerta, el polemista emeritense Juan Pablo Forner y el caputbovense Diego Muñoz Torrero, que llegó a ser rector de esa Universidad y, posteriormente, Presidente de las Cortes de Cádiz .

Por otra parte, desde el asociacionismo se articula un impulso ilustrado regional, es el caso de las Sociedades Patrióticas de Plasencia, Coria y Trujillo. Esta última fue la más activa mientras fue director de la misma el obispo de Plasencia, José González Laso. Con su patrocinio se editó una cartilla rústica para uso de agricultores, se abrió una escuela de primeras letras, se ensayó la creación de una universidad extremeña (no autorizada por el gobierno con el argumento del atraso económico de la región), y se patrocinó la mejora de hospitales y obras públicas.