Calendario Escolar 2018/2019

Baja Edad Media

(Reconquista y Repoblación)

Las zonas que quedaban libres del dominio árabe se convertían en inseguros y difusos territorios de frontera. Los reinos cristianos de Castilla y León, a los que posteriormente se añadiría el nuevo reino de Portugal, iniciaron una carrera no sólo de reconquista militar, sino de ocupación primero y posteriormente de organización de esos territorios despoblados. Fue un proceso lento e irregular que se prolongó desde el siglo XII hasta el XIV, teniendo como fundamentales la toma de Coria y Cáceres. En esencia el fenómeno de la repoblación consistió en un ofrecimiento de ventajas, por parte de cada Corona, a los nuevos pobladores de estos terrenos.

Por otra parte, órdenes militares y nobles protagonizan la toma de fortalezas y ciudades amuralladas que la autoridad regia finalmente les entrega. En el caso de las ciudades propiedad del rey (realengos), con sus términos (alfoces), esas ventajas para cada población se plasman en una norma o fuero, como el de Plasencia o Coria, a través del cual también se establecen los ventajosos derechos y deberes de los nuevos pobladores ante el señor de las tierras, el establecimiento de ferias y mercados, la determinación de cuáles eran los pastos comunales (dehesas boyales) y su régimen de uso.

Otra circunstancia que animó a la creación de nuevas aldeas y villas fue la del paso continuado por rutas fijas (cañadas), de los ganados trashumantes y, especialmente, en enclaves con puentes, vados y que eran puertos de montaña.