Calendario Escolar 2018/2019

Edad Moderna I

(Reyes Católicos)

La unión de Castilla y Aragón tuvo como primera consecuencia una guerra entre nobles que deseaban acabar con los derechos a la corona de Isabel, hermanastra de Enrique IV de Castilla; nobles que buscaron el apoyo por un lado del rey de Francia, Luis XI, a quien nada interesaba que Aragón, Reino con el que competía por el dominio del Mediterráneo, saliera fortalecido de su unión con Castilla, y de otro Portugal, cuyo monarca, Alfonso V, pretendía por enlace matrimonial heredar Castilla. Los contrarios a este matrimonio pusieron como cabeza sucesoria a la figura de Juana “la Beltraneja”, supuesta hija natural de Enrique IV. Por el contrario, la unión de Fernando e Isabel estuvo apoyada por algunos nobles de Extremadura, es el caso de los Villena en Trujillo.

Por otra parte, la política de expansión hegemónica del catolicismo Acabó con la tradicional convivencia de religiones, como en otras zonas de Castilla. Los judíos extremeños fueron expulsados de Extremadura, y se estableció en Llerena la sede del Tribunal de la Santa Inquisición, órgano garante de la ortodoxia religiosa y cultural.

En lo que respecta a la toma de Granada, Extremadura participó en la misma con pagos (subsidios). Incluso miembros destacados de las Órdenes Militares radicadas en la región y algunos nobles vinculados a señoríos extremeños tuvieron protagonismo en la campaña.

Sin conflictos ya en la Península, los Reyes Católicos logran de la Santa Sede la administración de las Órdenes Militares, truncando la independencia que hasta entonces éstas mantuvieron, lo que tuvo influencia en los maestrazgos de las Órdenes Militares en Extremadura.

En 1516, fallece en Madrigalejo (Cáceres) D. Fernando durante un viaje a Guadalupe.