Calendario Escolar 2017/2018

Edad Moderna I

(Felipe II)

El período de bonanza económica y demográfica iniciado a principios del XVI se mantiene hasta los últimos momentos del reinado del conocido como “Rey Prudente”. A diferencia de su predecesor, Felipe anula las audiencias públicas y decide resolver con sus súbditos por escrito, lo que acrecienta el papel de los secretarios. Finalmente, fija su corte de manera definitiva en los reales Alcázares de Madrid.

El sostenimiento de las arcas de este nuevo Estado plurinacional que, progresivamente, se iba haciendo más burocrático y centralista, así como el sostenimiento de la tropa regular (los famosos “tercios”), se hizo a costa de los habitantes de Castilla (y, por ello, también de Extremadura), ya que era el Reino más densamente poblado (aunque esta población fuera, en su mayor parte, rural), y sobre el que la monarquía tenía potestad de decisión sin cortapisas a diferencia, por ejemplo, de Aragón.

En lo que se refiere al poder local, éste se encontraba copado por las oligarquías de cada pueblo o ciudad que, en muchas ocasiones, buscaban el apoyo y la sombra de las grandes casas nobiliarias (en especial la Casa de Alba). En última instancia eran estos nobles cortesanos quienes hacían y deshacían en los territorios dominados tanto por las órdenes militares como por la propia Corona. Las influencias que aparejaban estos cargos locales y el arrendamiento de bienes raíces de los municipios en beneficio de estas oligarquías fue una dinámica que, puesta ya en práctica en reinados precedentes, se fue haciendo común desde mediados del XVI y pervivió durante todo el Antiguo Régimen.