Calendario Escolar 2018/2019

Edad Moderna II

(Tierra de guerra y frontera)

En 1640 es proclamado rey de Portugal Juan II de Bragança. Desde el primer momento la Corona Española, encarnada en Felipe IV, intentó restablecer la unidad de los reinos peninsulares por la fuerza. Extremadura se convierte, abiertas las hostilidades, en tierra de frontera y campo de batalla. Sin embargo, el conflicto fue tan largo –duró veintisiete años– como inútil para los intereses castellanos. Felipe IV asistió a la lenta claudicación de sus tropas destacadas en este frente (a la vez Castilla tenía tropas luchando en Cataluña y los Países Bajos). Frente en el cual fue la población civil la que más sufrió, víctima de un ejército mal abastecido y pagado que encontró en el pillaje y el saqueo la única salida para mantenerse.

Esta guerra fue, en buena parte de su desarrollo, de carácter defensivo. Muchos pueblos fronterizos se rodearon de complejos sistemas de fuertes, acuartelamientos y baluartes. El desarrollo de las campañas puso a prueba las fortificaciones de ciudades como Elvas o Badajoz. En realidad los ejércitos de ambas naciones sólo se encontraron en dos batallas campales: Ameixial (1663) y Vila Viçosa (1665), en las cuales Castilla perdió toda posibilidad de recuperar sus derechos sobre Portugal.