Calendario Escolar 2017/2018

Edad Moderna II

(Del privilegio a la marginalidad)

Dos realidades bien distintas coexistían en la sociedad castellana del siglo XVII –y, en definitiva, también en la sociedad extremeña–. De un lado los estamentos que, a pesar de los reveses, mantuvieron íntegros todos sus privilegios: la nobleza y el alto clero. Además, la plata y el oro que llegaban de América evitaban a la Corona el conflicto de exigir a estos aventajados estamentos que pagaran impuestos, que pecharan. De otra parte se encontraba el campesinado que, junto a un incipiente artesanado industrial, sufrió de manera directa el hundimiento de la economía estatal, la adversidad de las malas cosechas, los reveses de las guerras fronterizas y el cúmulo de enfermedades fruto del hambre y las malas condiciones higiénicas que azotaron este territorio.

Los campos castellanos quedaban despoblados, la mayoría de las ciudades veían menguar considerablemente su población al mismo tiempo que el resto de los reinos españoles y europeos gozaban de un evidente crecimiento demográfico. Esa caída demográfica se vio agravada con la definitiva expulsión de casi 300.000 moriscos, buena parte de los cuales pertenecían a comunidades radicadas en Extremadura, como es el caso de la aljama de Hornachos. Las partidas de bandoleros se hicieron dueñas de los desolados campos y las ciudades se vieron plagadas de mendigos.