Calendario Escolar 2018/2019

Siglo XX

(De 1936 hasta el surguimiento de la Comunidad Autónoma)

El golpe de estado del 18 de julio de 1936 deriva en una dilatada Guerra Civil que tuvo primero a Extremadura como zona de paso para las columnas de los ejércitos nacionales que se dirigían hacia Madrid para tomarlo y, posteriormente, como uno de los frentes de batalla que mantuvieron los dos ejércitos en lucha, concretamente la comarca de la Siberia y la Serena. Tras la Guerra Civil, en las sierras extremeñas se mantuvieron, alentadas por el Partido Comunista, partidas de guerrilleros (los maquis) hasta 1952.

La Dictadura Franquista reprime material y físicamente a los disidentes y unifica a todos los partidos que apoyaron el golpe del 18 de julio en uno solo (F.E.T. de las J.O.N.S.). Por otra parte, agrupa a todos los productores en un solo sindicato. En el caso del sector agropecuario esta agrupación se efectúa a través de las Hermandades Sindicales de Labradores y Ganaderos, verdaderos centros de poder durante el franquismo. La Dictadura propicia para Extremadura una serie de planes de colonización y desarrollo que no modifican, en esencia, ni las estructuras productivas ni tampoco la propiedad de la tierra.

Por otra parte, en los últimos momentos del franquismo se crea la Universidad de Extremadura, dividida en su origen en dos campus ubicados en ambas capitales de provincia.

No es hasta el advenimiento de la democracia en unión al dilatado proceso autonómico (iniciado en 1979 de manera provisional por la Junta Regional de Extremadura y continuado desde 1983 por la Junta de Extremadura y, en lo legislativo, por la Asamblea de Extremadura) cuando se inician mejoras sustanciales en las redes de comunicaciones, especialmente de carreteras, y se impulsan obras de infraestructura con el objetivo de mejorar la calidad de los servicios. Comienza, igualmente, una fase de impulso empresarial y una tímida diversificación de los sectores productivos, con un ascenso espectacular del sector servicios y una paulatina y evidente regresión del sector agrario y ganadero. Extremadura, sin lograr igualar en muchos indicadores al resto de las comunidades autónomas, ha logrado romper casi todas la lacras que impidieron, en el pasado, su desarrollo político y social.