Calendario Escolar 2017/2018

Edad Antigua

(Administración)

Desde el 197 a.C., la península estuvo dividida en dos provincias: la Citerior (levante) y la Ulterior (sur). Augusto (h. 27-25 a.C.) dejó la romanizada provincia Baetica al gobierno del Senado y surge una nueva provincia, dependiente directamente de Octavio: la Lusitania. Por su extensión, se divide en tres conventos: emeritense, escalabitano (capital en Scallabis) y pacense (capital en Pax Iulia).

Desde Constantino, de la prefectura de las Galias se hace depender toda la diócesis de Hispania y Emerita, capital lusitana, alcanza su apogeo siendo declarada capital de dicha diócesis, a cuya cabeza se encuentra un vicario acompañado de una compleja trama de funcionarios dedicados, sobre todo, a recaudar impuestos.

Para el mantenimiento de la vida urbana y para tener acceso a los grandes centros rurales, la Lusitania estuvo surcada por un complejo sistema de calzadas (el transporte fluvial era imposible), protegidas por torres y castella, cruzando vados fluviales por medio de puentes y señalizadas convenientemente por medio de miliarios.